domingo, 18 de mayo de 2014

Práctica voluntaria: Visita domiciliaria


Vivir sin agua


La película "Vivir sin agua", realizada por el joven director aragonés Javier Macipe y producida por Cáritas Zaragoza, en el marco de la Exposición Internacional, muestra la historia de diferentes personas que debido a sus vivencias y a las circunstancias que han tenido, no cuentan con una vivienda digna donde poder vivir.

En el film, se relatan las condiciones de vida, o más bien “supervivencia” de Joaquina, Juan Castaño, Jose Luís, Santiago, Erick y Abdul, Josefa y Santiago y Carmen. Todos ellos vecinos de diferentes barriadas precarias de Zaragoza.


Joaquina:
Esta señora vive en una buhardilla de alquiler, propiedad de los 11 pisos de la comunidad, por lo que si la abandona se encontraría en la calle. La convivencia entre todos, según cuenta Joaquina, no es mala pero asegura que eso no son condiciones de vida, ya que no tienen ducha, la instalación de luz es bastante precaria pues es de 125 y está muy vieja, al igual que la escalera. Solamente cuentan con un fregadero de piedra y un horno pequeño de butano para poder cocinar, aunque está unida al retrete ya que el tamaño de la casa es muy reducido . Cuenta que vivía en esta casa con su madre fallecida, que siempre han sido pobres y no han podido permitirse algo mejor

Joaquina confiesa no poder ducharse en la buhardilla porque no hay agua caliente. A pesar de todo esto, cuenta que tiene más vecinos con los que mantiene una buena relación, aunque casi todos son inmigrantes (argentinos, rumanos, de Senegal o de Camerún). La solución en este caso sería dotar a la vivienda de agua caliente y una dicha para que se pueda asear o darle algún tipo de ayuda para que pueda acceder a una vivienda digna. 

Juan Castaño:
En el caso de Juan, de 40 años de edad, cuenta que vive de ocupa en una casa, aunque no entra en detalles de si convive con más gente ni de la amplitud de la misma. Aunque sí que explica que no tiene luz ni agua. Confiesa en su entrevista que nunca ha tenido una casa, pues siempre ha sido huérfano y vivió con monjas en un  convento. Entre risas y con ilusión dice tener una “amiga fuerte” pero no convive con ella. Dice ser un espíritu libre y estar orgulloso de la vida que lleva. 

José Luís:
En su relato a penas hace referencia a las condiciones de su vivienda ni a familiares o allegados a él. Simplemente dice haber perdido su vivienda hace años y afirma acudir a comedores sociales, por lo que entendemos que vive en la calle.
Cuenta que se dedica a la chatarra por lo que  necesita acudir a Caritas a asearse porque se mancha mucho trabajando, comenta también que ha tenido problemas con las personas el comedor social y ha dejado de acudir temporalmente.

Santiago:
Este es un señor mayor que vive solo, con su gato Manolo, en una casa muy pequeña y en condiciones bastante duras, sobre todo para un anciano solitario. El piso donde vive, es el mismo al que se mudó a los 12 años de edad. A esta edad se independizó por la mala relación que mantenía con su padre, y desde entonces ha vivido siempre solo. Nunca ha tenido pareja y solamente se ha dedicado a pintar cuadros que ahora ocupan las desarregladas paredes de su piso.

El piso es bastante pequeño, más bien podríamos decir que es una habitación vieja y con mobiliario bastante antiguo. Se encuentra prácticamente en ruinas: las paredes están mal pintadas, con humedades, las ventanas son de madera y no aíslan del agua, del frió, ni del calor en verano. Tiene que  subir escaleras y no cuenta con ascensor.

El equipamiento de la vivienda es muy escaso, ya que solo cuenta con muy baja potencia de luz y no tiene calefacción y solo cuenta con bombonas de butano para cocinar un poco. No tiene ducha ni bañera, solo cuenta con una pila para fregar y un pozal para poder asearse un poco y una cama, todo junto y sin separación.
Cuenta que el no necesita mas para vivir, que las personas poco aseadas también pueden ser felices. Dice no querer irse a una residencia ya que no quiere verse rodeada de personas como él,que el día que falte cuenta que se quitara la vida, también deja entrever que tiene problemas con el alcohol. Aunque el se niega la mejor solución sería llevarlo a una residencia o por lo menos a un centro de dia para que pueda distraerse durante el dia. Por lo menos dotarle de una dicha para poder asearse. 

Erick y Abdul:
Son dos inmigrantes que comparten piso con otros inmigrantes (unos 20 en la temporada de la vendimia). Todos ellos están alquilados y saben que las condiciones de la vivienda no son las adecuadas, pero el arrendatario no equipa la vivienda como es debido. En la película se puede ver una cocina amplia pero mal equiparada. Solo puede observarse una mesa con sillas, una encimera con armarios y un fregadero. Durante la entrevista confiesan que echan en falta una lavadora, agua caliente y calefacción. Cuentan que en verano pasan muchísimo calor el contraria que en invierno, que pasan mucho frio.

La convivencia entre ellos es buena, porque se apoyan al verse identificados unos con otros. Ambos están solos en España intentando trabajar para ganar dinero y enviárselo a sus mujeres e hijos que se encuentran a miles de quilómetros en su país de origen, el problema es que al no tener papeles no pueden encontrar trabajos dignos, por lo que se forma una espiral sin salida, obligandoles a sobrevivir en ese piso.

Barrio de San Pablo

Josefa:
Es otra anciana que reside en un piso alquilado y muy antiguo del barrio San Pablo de Zaragoza, en unas condiciones prácticamente iguales que las de Santiago. También vive sola, pero desde que quedó viuda, cuenta que su marido murió de una larga enfermedad.

Josefa por lo menos cuenta con más potencia de luz, televisión y radio, aunque tampoco puede ducharse, no tiene agua caliente y cuenta con un plato de ducha que le puso el hijo de su casero, pero es reutilizado y no está terminado. Además se encuentra junto a una ventana sin cristal ni jambas por la que entra el frio y el agua. Tampoco tiene puerta para poder separa el baño del resto de la vivienda, los muebles están muy desmejorados y posee una estufa eléctrica para pasar el frio invierno, ya que no tiene calefacción. Cuenta que ella nunca ha necesitado ducha, que su marido aun estando enfermo siempre iba aseado y que sí el pudo vivir así ella no va a cambiar la situación. Lo ideal para el caso de Josefa sería que se terminase y acondicionase la obra de la dicha para que se pueda asear dignamente. 

Santiago y Carmen:
Esta pareja de ancianos son hermanos y viven en un pequeño y desmejorado piso de San Pablo desde 1928 cuando llegaron a vivir con sus padres. A día de hoy viven los dos solos y en las mismas condiciones que cuando llegaron, sin hacer ningún tipo de reforma en el piso. Estos cuentan con luz y agua fría aunque no tienen calefacción. Durante la entrevista, parece verse una cocinita de gas. Cuentan con una dicha pero fuera de la casa al igual que el baño. Se han pegado trabajando toda la vida, prácticamente sin salir de casa, en la grabación se puede observar que tienen una pequeña habitación con dos maquinas de coser ya que, igual que su padre se han dedicado a la sastrería. 
Carmen dice que ya les cuesta valerse por si mismos y se están planteando el irse a vivir a una reunión, pero que su hermano es mas reacio a ellos: Ya han visitado varias pero no han quedado convencidos, en al situación en la que se encuentran si seria conveniente ir a una residencia.

Barrio de las Chabolas:

En la película también se entrevista a tres personas que viven en el Barrio de Chabolas. Como su propio nombre indica, nos encontramos en un poblado chabolista, construido por quienes allí conviven. Éste, es un poblado precario, lleno de suciedad, con basuras por el suelo, chatarra, barro…que no deja posibilidad a la higiene. Por la imagen se oberva que las chabolas estan cercanas a una autopista por lo que en el lugar hay gran contaminación al igual que ruidos que haran aún mas complicado el "vivir" alli.
Manuel, de 57 años es el “cabeza” del poblado y es muy querido por todos. Vive allí con su familia desde que tuvieron que abandonar su piso por no poder pagarlo y por habitar en el mas personas de las que en teoría deberían. Manuel se hizo querer por todos los miembros del poblado cuando intentando llevar luz al poblado, consiguió una manguera que lleva agua hasta allí, aunque no es potable. Cuenta que es un infierno vivir allí, rodeado de suciedad, sin poder labarse ni llevar a los niños aseados al colegio, Manuel desearía abandonar esta forma de vida para irse a vivir un piso pero cuenta que no tiene sustento económico para poder pagarlo. 

Dentro de este poblado, también vive Felipe en un chabolo construido por él mismo. Allí convive con sus suegros, su mujer y sus 2 hijas, también perdió su casa tras perder su trabajo como peluquero. Comenta que muchas de las personas que viven en esta situación es porque se lo han merecido ya que se le han ofrecido pisos y no hay sabido convivir en ellos.


También se refleja el caso de Faustino, que comparte chabolo con su madre enferma del estómago y con la que ha mantenido siempre una estrecha relación.Cuenta que la situación de precariedad en la que vive empeora la salud de su madre que como cuenta no para de llorar y aquejarse de los dolores que sufre. Anteriormente llegaron a vivir en algún piso y en una parcela a la que se refiere y habla de ella con cariño.
Sale una mujer en el film que nos cuenta la mala situación en la que vive y el miedo que tiene de que le quiten a sus hijos. Cuenta que es ta muy agradecida a Manuel por encontrarles el agua pero que ésta no es potable ya que sus hijos han tenido problemas estomacales por beberla.
La solución ideal para estas personas que viven en chabolas es dotarles de algún tipo de piso de protección oficial o de alquiler social ya que no es digno ni aceptable que existan personas viviendo así. Una vez asentados en una casa se les haría un seguimiento para ver en las condiciones en las que viven y si ha mejorado su situación. 
Como conclusión decir que nos ha parecido muy interesante tanto el visionado del documental como la realización de la practica. Estas imágenes reflejan que hoy en día todavía existen personas que viven sin agua corriente, calefacción y en muy precarias condiciones. Como futuras trabajadoras sociales debemos saber que nos vamos a enfrentar a estos casos y hay que saber como comportarse en cada ocasión.

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